DIARIO "LA VERDAD" • ALBACETE • 26-4-2001

La revista ‘El Problema de Yorick’ presenta un monográfico sobre la literatura erótica

La pintora María José Serna ha realizado las ilustraciones para este número especial

La revista albaceteña de literatura El Problema de Yorick se pone de largo mañana viernes, día 27 de abril, a las ocho y media de la tarde, en el café-concierto Nido de arte. El motivo de la cita es la presentación de su tercer número –ya a la venta–, a la que están invitados todos los amigos de literatura en general y de la revista en particular, una publicación que, a pesar de su corta vida, ya ha sabido ganarse un buen número de adeptos.

Siguiendo la pauta del segundo número y que estuvo dedicado a Borges, esta última entrega versa monográficamente sobre el erotismo, un asunto que pese a su dificultad no arredra a los responsables de la revista, Eloy M. Cebrián y Antonio G. Muñoz. «Es una especie de desafío –señalan ambos directores–; no es que seamos expertos en este tipo de literatura, pero después del número de Borges, que era un señor muy serio –al menos en apariencia–, queríamos hacer algo más desenfadado, y el género erótico nos permitía una complicidad más directa con el lector, ya que si no a todo el mundo se le puede exigir que le guste Borges, sí que se puede decir que a todo el mundo le gusta el sexo».

Precisamente por tratarse de un género muy visual, los directores decidieron dar en esta ocasión un protagonismo especial a las ilustraciones, creadas ad hoc para la revista por la pintora María José Serna, que ya había dibujado la portada del libro de Eloy Cebrián, Memorias de Bucéfalo II, publicado recientemente por la Diputación. «Son unos dibujos excelentes que captan a la perfección el contenido de los relatos y poemas, a veces de una forma elíptica, otras más directa, pero sin llegar nunca a lo explícito. Esa, en suma, es la esencia de lo erótico», puntualizan los directores.

Un género que, como el policiaco, el negro o el fantástico, siempre ha estado a remolque de la literatura mayor, aunque lo hayan tratado grandes autores como Miller, Umbral o Vargas Llosa. «A nosotros nos gustan todos los géneros. Lo que ocurre es que en éste, como en todos, han ido a recalar muchos autores que creían que todo el monte es orégano y que, por el mero hecho de describir una cópula con términos clínicos o vulgares, ya tenían un texto erótico. La Regenta es un libro muy erótico, por ejemplo, más que cualquier relato de Playboy», manifiesta Antonio G. Muñoz.

 

Repertorio de relatos

El repertorio de relatos abarca una gran variedad de temas relacionados con lo sexual: la iniciación, la publicidad, las líneas calientes, el desnudo pictórico, la violencia más cruda. Algunos de los autores involucrados en esta nueva aventura son ya conocidos de anteriores entregas: Arturo Tendero o los propios responsables de la revista, a los que se añaden nombres como los de Alberto Lillo, Francisca Gata o el novelista valenciano Antoni Torreño, que ofrece un fragmento de su novela La sombra de Hamlet, premiada en el certamen de narrativa erótica La Vall d’Albaida 2000. Entre todos puede chocar al lector la presencia de un relato de un autor americano afincado en España, J. D. Scovil, que se publica en versión bilingüe: «El texto era tan bueno –señala Cebrián– que no pudimos resistir la tentación de ofrecer el original. La traducción es sólo un añadido al formidable relato».

El apartado de poesía también sorprende por su variedad: desde Ángel Aguilar, premio de poesía del Ateneo de Albacete por El libro del agua –pendiente de publicación–, a Antonio Cabrera, galardonado con el Premio Loewe y reciente ganador del Premio de la Crítica por En la estación perpetua. Figuran también en el apartado de poesía los nombres de Gracia Aguilar (joven poeta que, según los responsables, constituye un grato descubrimiento), Isaló Gómez y Vicente Llamas, José-Ramón Blanco, ya conocido por los lectores desde el número anterior, el poeta satírico Erasmo López de Mendoza y Gonzalo Hernández Sanjorge, autor uruguayo, que vienen a rubricar la tendencia de la revista a abrir sus puertas a la literatura de otras fronteras .